Mujer pensando

La historia que os cuento hoy la leí hace tiempo en el libro Give Your Speech. Change the World. Quizá estaba más sensible de lo normal pero recuerdo perfectamente que, en uno de los párrafos, se me puso la piel de gallina (algo que no me ocurre a menudo con los libros). Probablemente no os cause el mismo efecto; sin embargo creo que es una buena historia, un ejemplo que refleja muy bien la importancia de involucrar a la audiencia para lograr un mayor impacto de nuestras ideas.

“Una profesional de Recursos Humanos tenía que dar una conferencia a compañeros de profesión. Le dijeron que tendría una audiencia de unas tres mil personas y que tendría que hablar después de dos ponentes excelentes (un planteamiento que intimida a cualquiera). Ella quería hablar sobre la importancia de llevar a cabo las propias metas personales, poniendo el mayor esfuerzo para lograrlas y no conformarse con menos. Un tema que podía dar mucho de sí, si lograba darle un toque auténtico siempre que no cayera en tópicos fáciles.

Nick Morgan, experto en presentaciones, la asesoró para que hiciera una presentación centrada en la audiencia, con un gran final que hiciera pasar a la acción a todos los asistentes. Evidentemente, ella se mostró reacia y planteó varias dudas: “¿Cómo puedo controlar a tres mil personas? ¿Cómo puedo conseguir que hagan algo significativo?”.

Preparando la presentación, dieron con una historia personal de la mujer que se convirtió en el centro del discurso. Trataba sobre la determinación de su padre por ver cómo su hija lograba un sueño: acabar su tesis doctoral antes de que él muriera de cáncer. Al haber pasado el tiempo suficiente, ella pudo contar su historia de forma efectiva y sin llorar. Fue auténtica pero sin causar tanta pena que hiciera sentir incómoda a la audiencia.

En la parte final de su presentación, pidió a los asistentes que hicieran un compromiso, ahí mismo, para realizar una meta personal que siempre hubieran querido lograr y a la que nunca habían dedicado tiempo. Hizo escribir sus metas en unas tarjetas de papel que había repartido antes. Entonces pidió que explicaran sus objetivos a la persona que tuvieran al lado, para reforzar aún más su compromiso. La explosión de energía fue extraordinaria y muchos de los asistentes intercambiaron números de teléfono, direcciones de correo electrónico y direcciones postales para estar en contacto y darse soporte mutuo para lograr sus sueños.

Su discurso obtuvo una valoración más alta que los de los dos ponentes excelentes. Durante mucho tiempo, ella recibió noticias de varios de los asistentes que la mantenían informada de sus progresos para lograr sus metas personales.

Esta mujer dejó huella en su audiencia. Todo lo que necesitó fue: valor para plantear el compromiso, unas tarjetas de papel y una historia personal sincera.”

La historia la he traducido a mi manera del libro mencionado. Existe la edición en español con el título Conquistando la Audiencia. Las claves de la comunicación en vivo. Podéis leer la historia original, en inglés, en Google Books (enlace a la página donde empieza).

Para acabar, os dejo el vídeo que encontré por casualidad y que hizo que me comprara este gran libro. Es una lectura dramatizada, en inglés, de una de las páginas de esta obra.

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Profesor con vocación de maestro. Obsesionado en compartir conocimiento y maximizar el aprendizaje y la motivación de las personas. Loco de las presentaciones. Estoy en Twitter como carlescv. También estoy en Google+.