Cuchara vertiendo aceite de oliva.

No te dediques sólo a informar, procura también emocionar a la audiencia. Aristóteles decía que la emoción (pathos) era uno de les tres ingredientes básicos de un discurso junto con la parte lógica (logos) y la credibilidad o carácter del orador (ethos).

Una forma de fomentar la emoción es contar una o más historias relevantes con el tema a exponer. A ser posible, que sea personal. Si no puede ser personal, que sea una historia que te haya marcado o que te guste tanto que desprendas pasión al contarla a los demás.

En realidad, contar alguna historia vivida en primera persona debería ser uno de los ingredientes básicos de cualquier presentación. Como el aceite de oliva en nuestra dieta mediterránea. Nuestro oro líquido está presente en la gran mayoría de recetas y platos que consumimos a diario.

Las historias, si se eligen bien, son “oro emocional” que condimentarán y darán sabor y carácter a nuestras charlas.

Quizá una de las cosas más complicadas es saber desenterrar las historias adecuadas para ilustrar una o más ideas. Y digo “desenterrar” porque todos tenemos cientos de historias que contar. Pero el día a día hace que olvidemos muchas de esas historias vividas en primera persona y que nos servirían a la perfección.

Por tanto, en la fase de preparación, bien alejados del ordenador, deberíamos buscar en el baúl de nuestros recuerdos y listar historias que podrían servir para nuestra charla. Elegiremos entonces las que creamos más oportunas y estructuraremos la presentación teniendo en cuenta esas historias.

No hay que tener miedo a mostrar partes de nuestra vida personal, a menudo estas partes son las que fomentan que la audiencia conecte con nosotros. Hay ponentes que tratan temas sofisticados que cuentan alguna anécdota que les ocurrió con sus hijos para ilustrar un punto concreto.

Porque los hechos, por sí solos, no bastan.

¿Te imaginas nuestra dieta mediterránea sin aceite de oliva? Cuesta un poco, ¿verdad? Si ves las historias como aceite de oliva tomarás plena conciencia de que tienes que contar una o más historias siempre en tus futuras presentaciones.

Créditos:

  • Fotografía modificada a partir de imagen original de 96dpi.

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Profesor con vocación de maestro. Obsesionado en compartir conocimiento y maximizar el aprendizaje y la motivación de las personas. Loco de las presentaciones. Estoy en Twitter como carlescv. También estoy en Google+.