Baúl antiguo cerrado

Las ideas están por todas partes.

A pesar de ello, a menudo nos cuesta encontrar ideas para nuestra próxima presentación. Nos plantamos delante de una libreta o de un ordenador y esperamos a que la inspiración nos llegue en ese preciso instante. Por desgracia, eso no ocurre tanto como querríamos.

Como decía Pablo Picasso, la inspiración existe pero tiene que encontrarte trabajando. Razón no le faltaba al pintor, el problema es que en nuestro quehacer diario, tenemos muchas más cosas en las que trabajar. Si tengo que redactar la memoria anual de mi departamento, ¿cómo puedo inspirarme para mi presentación?

Así que deberíamos buscar ideas también fuera del trabajo. O en horas laborables pero en ratos no productivos: el descanso del café, la hora de comer… Sin obsesionarnos pero con la antena puesta.

Podemos obtener ideas en la ducha, paseando al perro, yendo en metro, tomando una cerveza… Durante el día vienen muchas ideas a la cabeza. Quizá la mayoría no sirvan pero algunas sí que pueden pulirse. Lo importante es anotar esa buena idea al momento en una servilleta, en tu smartphone con Evernote o donde sea. Si no la anotas, puedes olvidarla fácilmente.

Como dice Scott Berkun, todas las ideas provienen de otras ideas. Por eso me gusta usar el título “Cómo conectar ideas” para esta serie de artículos donde hasta ahora he planteado…

  1. Leer lo que jamás leerías
  2. Crear un tablón inspirador
  3. Crear un registro de metáforas
  4. Usar Evernote como almacén digital
  5. Realizar una lluvia de ideas

Esta vez quiero incidir en el hecho de buscar ideas basadas en experiencias personales.

Se trata de rememorar circunstancias propias del pasado que sean relevantes para la presentación. Esto puede hacerse de varias formas pero una muy sencilla consiste en buscar en el baúl de los recuerdos.

La mayoría de nosotros guardamos -en cajas, carpetas, archivadores y cajones- objetos, fotos, cartas y otros recuerdos de nuestro pasado. Abre esas cajas, saca el polvo de los archivadores y hurga en esos cajones. Quizá encuentres cosas que no te sirvan pero te recordaran quién eras y qué te apasionaba hace años. Seguro que puedes aprovechar algo y relacionarlo con el tema que tienes que exponer.

Sin ánimo de entrometerse en las cosas de los demás, si tienes su permiso, puedes buscar también en cajas y carpetas de tus padres o abuelos. También forman parte de ti de algún modo y pueden ayudarte a descubrir cosas que desconocías.

Hace unos meses recurrí a esta técnica para una presentación que tenía que dar. Acabé escaneando un cómic que ganó un concurso cuando tenía 15 años. También fotografié cómics que hice de los 10 a los 14 años, incluso grabé un vídeo mientras alguien hojeaba uno de esos ejemplares. Además, en la misma carpeta encontré la orla de graduación del año 1962 de mi madre, así como la mía del año 1998.

Todo esto me sirvió para hilvanar la introducción de mi presentación, que podéis ver en el siguiente vídeo. Está en catalán pero viendo las diapositivas os podréis hacer una idea de cómo lo planteé. En los primeros minutos se ven las orlas que he comentado y a partir del minuto 9:32 se ven los cómics que hice de pequeño.

Probablemente estés pensando que lo que propongo aquí no te sirva para según qué presentaciones. No digo que sea un método infalible, quizá no siempre funcione. Pero hay que intentar establecer una conexión emocional con la audiencia y una buena forma de lograrlo es mostrando algo de ti.

Las ventajas de buscar en el baúl de los recuerdos son varias:

  • Planteas un enfoque original, distinto a las típicas exposiciones aburridas.
  • Desentierras una historia, por pequeña que sea.
  • Aportas un toque personal, algo muy recomendable aunque parece que nos da miedo hacer.
  • Eres más auténtico y creíble al contar algo que viviste, no que has leído.
  • Picas la curiosidad de la audiencia, según cómo lo plantees tendrás en vilo a los asistentes hasta que relaciones tu experiencia con el tema central.
  • Fomentas la concreción, al contar una historia y mostrar algún objeto, fotografía, dibujo o cualquier otra cosa que decidas utilizar.

¿Necesitas más buenas razones para probarlo?

Créditos:

  • Fotografía de bául antiguo de jennfinley (Creative Commons Atribución, No comercial, Sin obra derivada)

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Profesor con vocación de maestro. Obsesionado en compartir conocimiento y maximizar el aprendizaje y la motivación de las personas. Loco de las presentaciones. Estoy en Twitter como carlescv. También estoy en Google+.