Chico mirando hacia arriba

He aquí un simple ejercicio para encontrar metáforas para tus presentaciones.

  1. Busca un lugar. Tu cocina, tu despacho, una estación de tren, una terraza, la consulta del dentista… Aprovecha el sitio donde te encuentres en cada momento.
  2. Empieza a observar todo lo que te rodea. Fíjate en los objetos pero también en las personas, si las hay, y en sus acciones. Tómatelo con calma, dedica unos segundos a cada uno de tus objetivos.
  3. Busca una metáfora para cada objeto, persona o acción que veas. Prueba si la metáfora sirve para tu tema. Quizá te vengan varias metáforas para un mismo objetivo o quizá no te venga ninguna. En el segundo caso, no importa, busca otro objetivo y sigue con el ejercicio.
  4. Anota las metáforas candidatas para usar en tu presentación. Usa una libreta, un ordenador o lo que te vaya mejor. Puedes usar incluso la grabadora de sonidos de tu móvil. Si estás en un lugar público, puedes simular que mantienes una conversación con alguien mientras dices en voz alta lo que se te va ocurriendo.

Pongamos un ejemplo. Supongamos que estoy esperando en el andén de una estación. Faltan once minutos para que llegue el tren que me llevará de vuelta a casa.

Empiezo a pensar en mis cosas. Mi próxima charla tratará sobre cómo hacer presentaciones eficaces en el ámbito empresarial. El problema es que esta expresión es muy común, no tiene personalidad ni resulta evocadora. Me iría bien dar con un título llamativo o con alguna metáfora sugerente.

Empiezo a mirar objetos:

  • Papelera: basura, tirar… Tira tus viejas presentaciones en PowerPoint a la basura.
  • Banco: sentado, esperar, descanso, ver los trenes pasar… No encuentro nada.
  • Reloj: prisa, tiempo, hora, retraso, momento, correr, perder el tren… Ha llegado la hora de presentar según las necesidades de la audiencia. No pierdas el tren de las presentaciones eficaces.
  • Panel informativo: paradas, hora de llegada, trayecto, destino, origen… Las presentaciones como un viaje: ¿cuál es el punto de partida de la audiencia? ¿dónde quiero llevarla? Etapas para preparar y exponer una presentación: dónde tenemos que parar y qué estaciones podemos dejar pasar de largo…
  • Vía: camino, por la vía rápida, vía muerta… Aparta de la circulación las presentaciones insulsas.

Mientras tomo nota de estas metáforas me doy cuenta de que ya llega mi tren. Subo a él y cuando pienso en esta acción: subir al tren, se me ocurre la expresión: Sube al tren de las presentaciones eficaces. Me gusta, pero le falta gancho. Sigo pensando: tren de mercancías, tren de pasajeros, tren de alta velocidad… ¡Ya lo tengo! Sube al tren de las presentaciones de alto impacto. Me gusta cómo título y cómo metáfora.

Pero sigo dando vueltas al asunto. Me gustaría usar un sustantivo femenino para evocar más fácilmente lo de “alta velocidad”… Alta eficaciaAlta efectividad. ¡Sí! Además rima con velocidad. Sube al tren de las presentaciones de alta efectividad.

Tren shinkansen estacionado
A partir de ahí puedo aprovechar las ideas que he anotado antes para construir mi discurso recurriendo a la metáfora del viaje en tren.

Si pierdes el tren de las presentaciones de alta efectividad, tu competencia llegará antes y tendrá más oportunidades que tu empresa.

Emprende el viaje para aprender a hacer presentaciones que gusten, que se recuerden y que influyan. La estación de origen representa las viejas presentaciones aburridas de siempre. Súbete a este tren y prepárate para llegar al destino de las presentaciones inspiradoras.

En este viaje nos detendremos en las siguientes estaciones… Aquí puedes citar los bloques de tu presentación. Puedes usar una diapositiva que simule las estaciones de una línea de tren, con los nombres de cada estación/bloque.

Del mismo modo que los trenes de alta velocidad paran en muy pocas estaciones, tendremos que aprender a sintetizar y elegir pocas ideas clave para argumentar nuestra idea principal. Sólo nos detendremos en los aspectos primordiales.

Naturalmente, no cuesta lo mismo ir en alta velocidad que en un tren regional. Las presentaciones de alta efectividad tienen un coste mayor que el resto de presentaciones. Pero esa inversión de dedicación extra supone unas ventajas mayores, para tu audiencia y para tu propia empresa…

La idea seria articular el resto de la presentación jugando con la metáfora elegida.

Puedes desarrollar tu mirada metafórica también tomando como punto de análisis un libro, una película, un país que visites, etc. El límite lo pones tú.

Sólo me queda añadir que elijas bien tu metáfora ya que determinará el marco mental de tu presentación y quizá la metáfora adoptada tenga connotaciones negativas que no habías previsto.

Las ventajas de la mirada metafórica son varias: fomenta la concreción, ayuda a encontrar muchas metáforas, crea planteamientos más originales y, sobre todo, más familiares para la audiencia.

Créditos:

  • Fotografía de chico mirando de Alfon…* (Creative Commons: Atribución, No comercial, Sin obra derivada)
  • Fotografía de tren bala japonés de sushicam (Creative Commons: Atribución, No comercial, Sin obra derivada)

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Profesor con vocación de maestro. Obsesionado en compartir conocimiento y maximizar el aprendizaje y la motivación de las personas. Loco de las presentaciones. Estoy en Twitter como carlescv. También estoy en Google+.