Tomando unas cervezas

¿Cuándo te vienen más ideas?

Piénsalo. Probablemente no ocurra cuando más te hacen falta.

Al preparar una presentación necesitas generar muchas ideas. Usas el ordenador o una libreta y anotas todo lo que se te ocurre. Seguramente te vienen a la cabeza conceptos interesantes que usarás en tu charla. Sin embargo, quizá tengas cierta angustia porque en ese momento necesitas producir ideas y eso puede estresarte un poco.

Pasan horas o días desde entonces y estás haciendo algo que no tiene nada que ver con la preparación de tu charla: conduces, te duchas, practicas deporte, lavas los platos o escuchas la radio… De repente, te viene una idea muy buena para tu presentación. Ha aparecido así, sin más.

Las ideas a menudo “aparecen de la nada”, probablemente estaban dando vueltas por el inconsciente hasta que deciden que ya es hora de subir al tejado de la conciencia. Otras veces es porque conectas algo que acabas de ver o escuchar y lo asocias al tema que tendrás que presentar. Ya lo decía Steve Jobs, la creatividad simplemente consiste en conectar cosas.

Supón que tu charla tratará sobre networking. Darás consejos a emprendedores para aumentar la calidad y cantidad de sus relaciones profesionales. Tienes prácticamente acabado el planteamiento de tu exposición aunque te gustaría encontrar una metáfora que le diera un poco de vida. Pero ahora no piensas en eso.

Estás en una terraza tomando unas cervezas con un par de amigos. Uno de ellos está contando con pelos y señales su último ligue. De forma inesperada, se te ocurre que esto del networking es como salir a ligar: los tímidos no se comen un rosco, los que van muy desesperados, tampoco. Pero los que salen a pasarlo bien y a disfrutar de la noche, los que no se obsesionan con ligar, son los que lo acaban haciendo. Empiezas a encontrar más ejemplos y te alegras de haber encontrado la metáfora adecuada para un público mayormente joven. Además, las dosis de humor están aseguradas y te atreverás a incluir experiencias propias del pasado para darle un toque personal.

En resumen, dedica tiempo a preparar tu presentación pero ten la antena puesta cuando hagas otras cosas. La última recomendación es que debes tener un sistema de captura de ideas eficaz. Esto es absolutamente imprescindible. La mayoría de veces, si no apuntas una idea, la olvidas. A menudo repaso las ideas que anoté hace tiempo y me sorprendo al comprobar que las había olvidado completamente.

Usa libretas pequeñas, lleva un bolígrafo siempre encima y apunta tu ocurrencia en la mano si no tienes nada más. Graba notas de voz con tu móvil. Añade notas en Evernote con tu smartphone, ordenador o tableta. Y si no tienes absolutamente nada, repite la idea muchísimas veces en tu cabeza y asóciala a otra concepto totalmente distinto.

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Esta entrada se me ocurrió cuando estaba montando un mueble de IKEA y escuchaba un podcast del programa radiofónico “Pensamiento positivo” de ABC Punto Radio. La cantidad de ideas que me venían a la cabeza, con las consiguientes pausas para anotarlas en una libreta, hicieron que tardara más de lo habitual en montar el armario en cuestión. Una productividad “carpintera” más baja que resultó muy fructífera para Presentástico y otros proyectos :-)

Créditos:

  • Fotografía de Simon Cocks (Creative Commons: Atribución, Sin Obra Derivada)

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Profesor con vocación de maestro. Obsesionado en compartir conocimiento y maximizar el aprendizaje y la motivación de las personas. Loco de las presentaciones. Estoy en Twitter como carlescv. También estoy en Google+.