Maleta de viaje personalizada

¿Qué tienen en común las presentaciones aburridas?

Da lo mismo si se trata de un discurso a pelo, de una charla con PowerPoint o de una sesión formativa… Quizá tu tema es atractivo para la audiencia, tiene un mensaje bien definido y una estructura sólida. Enhorabuena, tienes a favor mucho más que la mayoría de personas que hablan en público. Pero, ¿es esto suficiente para evitar el aburrimiento?

En absoluto.

Hace años fui a una charla sobre Software libre cuyo objetivo era introducir los conceptos básicos de esta filosofía. Yo tenía algunas nociones pero quería saber más y por aquel entonces estaba muy motivado con el tema. El ponente tenía su charla muy bien estructurada, nos explicó muchos conceptos y aclaró algunas dudas que tenía. Pero al cabo de veinte minutos yo ya estaba mirando el reloj.

¿Te resulta familiar?

Podría poner unos cuantos ejemplos más pero prefiero que me cuentes alguna experiencia similar (deja un comentario aquí o en la comunidad Presentástico).

La cuestión es la siguiente: si sólo das datos, hechos y estadísticas, informas a la audiencia pero acabas aburriendo. Si añades toques personales, crearás un vínculo emocional y mantendrás mejor la atención. Ya no te limitarás a informar, también entretendrás.

Ojo, si trabajas en una empresa, ten en cuenta que personalizar no es hablar de “nuestro producto” o de “nuestros servicios”. Eso seria “empresalizar” mientras que hablar sobre los “premios que hemos recibido” seria fanfarronear ;-).

Imagina un temario concreto y dos profesores. El que se limita a dar conceptos es totalmente reemplazable, el que lo aliña con sus experiencias personales, no. Sus anécdotas, sus logros y sus fallos, sus historias vividas en primera persona no las puede contar nadie más.

Muchos de nosotros hemos visitado las mismas ciudades pero las experiencias vividas por cada persona son las que hacen único cada viaje.

Hablando de viajes, recuerda que cada presentación es un viaje con tu audiencia y que en el equipaje debes llevar también recursos que amenicen y humanicen tu presentación. Explicar cosas sobre ti es una forma de hacerlo.

No hay excusa. No importa si en tu sector nadie o casi nadie lo hace. Fíjate en los resultados que obtienen. Fíjate en tu sensación al escucharles. ¿Te gusta? ¿Te sientes identificado con ellos? ¿Te entretiene?

Se abre el debate: ¿Personalizar sí o no, cuándo y cómo?

En mis cursos de presentaciones he oído más de una vez frases como estas:

  1. “No quiero personalizar mis charlas porque no es profesional”
  2. “¿Por qué tengo que contar cosas de mi vida privada?”
  3. “No quiero parecer vulnerable”

¿Qué te parecen estas opiniones? ¿Estás a favor o en contra? ¿Por qué crees que lo dicen?

Deja tu comentario con tu opinión al respecto. También puedes aportar tus formas de personalizar las presentaciones, tus experiencias, las reacciones de la audiencia…

[Recuerda: escribe tu comentario en esta misma entrada o en la comunidad Presentástico. También puedes hacerlo en Twitter con el hashtag #presentastico]

Créditos

  • Fotografía de maleta personalizada de derekbruff (Creative Commons: Atribución, No comercial).

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Profesor con vocación de maestro. Obsesionado en compartir conocimiento y maximizar el aprendizaje y la motivación de las personas. Loco de las presentaciones. Estoy en Twitter como carlescv. También estoy en Google+.